LA ESPERANZA SE HIZO REALIDAD

El día sábado 14 de julio fue uno de aquellos que nos hace decir: ¡Que suerte que lo pude vivir! Tuve la enorme alegría con Mirta de participar en una misa celebrada por el Padre Pedro Opeka.  ¿Y una simple misa oficiada por un sacerdote ignoto pudo producirme tal regocijo? Si. Si. Porque el Padre Opeka no es un sacerdote ignoto. Todo lo contrario. Es una personalidad mundial. Nació en San Martín, provincia de Buenos Aires el 29 de junio de 1948 y por su trabajo como misionero en Madagascar ha sido propuesto varias veces para el Premio Nobel de la Paz.

Cuando recorrió el pasillo central de la Iglesia del Santuario de Jesús Sacramentado en el barrio de Almagro tuve la ventura de apoyar mi brazo sobre sus hombros y gritarle entre la algarabía de los que colmaban la Iglesia: ¡Gracias Pedro por todo lo que estás haciendo y gracias por ser argentino….!

Gracias por lo que estás haciendo ya que en lo que era un basurero hace 20 años, sin ninguna ayuda oficial en principio, sacándote la sotana y con tus propias manos y la ayuda de los mas necesitados, levantaste una ciudad de mas de 25.000 habitantes que autoconstruyeron sus viviendas, iglesia, escuelas, hospital, maternidad, etc. Una obra maravillosa….!

Gracias por ser argentino porque ¡uno mas! entre tantos otros tiene relevancia mundial y gracias a ellos no se nos nombra solamente por lo que unos desaforados golpearon a un croata en Moscú entre otros hechos desafortunados y absolutamente reprochables y que dio argumentos para que algunos compatriotas, casi predicándolo, dijeran que era una verguenza ser argentinos. Desubicados totalmente.

Durante las casi dos horas que duró la explicación de sus trabajos en Madagascar, con una voz potente y clara, con movimientos corporales y gestos espontáneos sin parar nadie diría que era un hombre 70 años de edad que nos entusiasmaba con su oratoria alegre y poderosa.

Pero esto en definitiva no es lo mas importante que nos dijo, sino la profundidad íntima sobre su pensamiento sobre la vida, Sus palabras textuales son : «Junto con el amor, el respeto y la oración, mi propuesta tiene tres pilares que son la educación, el trabajo y la disciplina.»

¿Se puede agregar algo mas para configurar un sistema de vida mas correcto?

«Vivir el Evangelio es vivir con alegría» Esta es otra de las frases que reiteró el Padre Pedro en su amable, extensa y profunda disertación.

Pensemos en los tres pilares del Padre Pedro:

EDUCACIÓN: Comienza en la familia y sigue en la escuela.

TRABAJO: El trabajo es salud y hace dignas personas a los humanos. Cuando alguien se acerca a él no es para pedirle dinero ni comida. Sólo trabajo.

DISCIPLINA: En la escuela y en la vida ¿Se puede desobedecer lo que indican los maestros?

Si hacemos esto, no estamos acaso escribiendo la historia?

Miguel Ángel Niccolini

 

 

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