! POBRE VENEZUELA !

Sangre, dolor, disolución y muerte…..

¡ Que imagen mas trágica podemos  pintar que la que representa la muerte del hombre por el hombre ! Ni que decir si es por una guerra producida entre hermanos. ¿No debiéramos, por todos los medios posibles, siendo todos hermanos, terminar de cuajo con tan tremendo flagelo antes que adquiera dimensiones incontrolables?

Estamos en nuestra querida hermana Venezuela a las puertas de una tragedia inconmensurable por lo que debiéramos investigar, explorar todos los métodos posibles y los acuerdos necesarios para detener esa locura.

Pienso en que lo peor que pudiera suceder es  llegar a ese enfrentamiento armado que llenaría de muerte y destrucción a los mismos hermanos. ¿Quién podría declararse triunfador en una lucha fratricida? ¿El que sobrevive o el que dejó su vida en aras de una ilusión ficticia? Nadie, nadie es triunfador. Se destruyen vidas humanas y bienes productivos que mal o bien  mantienen en funcionamiento el sistema productivo.

Pensemos en aquellos artistas que plasmaron en pinturas terribles escenas de guerra como Picasso en su famoso “Guernica” , Goya en “Saturno devorando a sus hijos”, Pedro Pablo Rubens en “Los horrores de la guerra”  y una infinidad de autores que a lo largo de la historia pretenden demostrar el desvarío de la guerra.

¿Y sabiendo todo esto, en pleno SXXI no podemos encontrar solución a esto sin derramamiento de sangre, tortura y violaciones? ¿No nos basta con recordar la espantosa imagen de Hiroshima bombardeada atómicamente, no es suficiente recordar las cientos de ciudades que fueron devastadas hasta su  destrucción total?

Pero,¿estamos próximos a que se produzca esta hecatombe en sitios y situaciones actuales? Si no nos ponemos seriamente a buscar una solución al problema venezolano sería uno de los probables lugares donde podría producirse esta hecatombe.

Analicemos: hay dos bandos netamente definidos enfrentados claramente y uno de ellos respaldado por las fuerzas armadas que potencia la posibilidad de un enfrentamiento armado. Por el otro lado, estimo que lamayoría de la población, con necesidades básicas de subsistencia insatisfecha. Una caldera a punto de estallar. ¿No podremos encontrar  solución a esta trágica disyuntiva?

Indudablemente a través de una negociación. Ya se ha tratado pero no se pudo llegar a un acuerdo. ¿Significa esto que este  camino está cerrado? De ninguna manera. Partamos de la base que en toda negociación ambas partes ceden algo.

Propongo lo siguiente: cederle a Maduro y sus compinches algo que nunca rechazarán: salir de Venezuela libremente y con sus bienes ( o parte de ellos) bien habidos los cuales recibirán cuando lleguen al destino que se les asignará (sugiero Cuba) El monto será de una magnitud que no se pueda considerar un dispendio ni tampoco una migaja.  Quienes se acojan a este beneficio no tendrán restringidas sus actividades cívicas y privadas. Pero   de ninguna manera podrán  jamás abandonar el país que les brindó su asilo político. Será una cárcel de oro.

Una vez retirado Maduro del  poder, con la totalidad de las libertades cívicas en vigencia, podrá nuestra querida Venezuela reiniciar el camino de grandeza que se merece.

¿Pero como? ¿No  solo no castigamos a los  que nos llevaron a tal desastre sino que incluso hasta los premiamos?

Analicemos: Se terminaría prontamente una discusión que como toda discusión se sabe de antemano como comienza pero no  como termina. Esta lleva ya cientos de muertos. ¿Cuanto “vale” un ciudadano muerto?

Un enfrentamiento bélico destruye bienes y propiedades difíciles de recuperar  y de altísimo costo.

¿Que  sucedería con la economía venezolana si se destruyera parte de su sistema de producción  petrolífera?

Por todo esto actuemos con celeridad. Salvaremos vidas  humanas y podremos decir una vez mas que así, así también se escribe la historia.

Miguel Ángel Niccolini

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