AGOTADOS…MAS DE 100 DÍAS DE CUARENTENA. ¿BAJAMOS LA GUARDIA?

La pandemia supone una amenaza para nuestra salud y para nuestras vidas, depresión y ansiedad son  las emociones mas fuertes y comunes con las que reaccionamos ante el miedo.

En los primeros días era esperable que la ansiedad se eleve. Las medidas preventivas de aislamiento y distanciamiento cambiaron nuestra relación con el entorno y nuestro estado de ánimo también cambió. Dejamos de hacer las cosas que hacíamos. Lo que nos gustaba y hacía bien.

Mientras estamos encerrados, preocupados  y  pensando que no podemos salir o encontrarnos con amigos y familiares … nos sentimos mal.

El Covid-19 cambió nuestras vidas y nuestro humor. De entrada. Y de entrada cambió nuestro sentir y nuestra vida.

La cuestión  es  que estamos agotados y las  autoridades nos dicen que no tenemos que aflojar.

Fatiga mental e incertidumbre frente a una amenaza permanente que deja de ser virtual para verla mucho mas cercana.

Pero cada vez  estamos con mayores dificultades para tomar decisiones, para pensar con claridad. Llegamos al estrés. Nos preocupamos por la situación económica y cómo será el después.

Las autoridades tienen que saber que parte de la salud es la salud mental. Y luego que pase la pandemia no tendremos los recursos materiales ni emocionales para salir adelante si no comenzamos a prepararnos desde ahora.

Tenemos que detenernos a pensar mejor. Prepararnos para tolerar la incertidumbre y el después.

Prepararnos para ver cómo vamos a salir y entrar en una nueva normalidad. Adaptarnos a un contexto donde habrá también amenazas y dificultades. Volver a la escuela, conseguir trabajo, etc.

Aprovechemos para «ver» que la cuarentena no es infinita, planeemos algunos lineamientos aunque sean pequeños.

Tendríamos que estar haciendo una psicoeducación a través de los servidores públicos. Que nos enseñen a cuidarnos mejor: Cómo salir de las medidas de aislamiento y cómo hacer para que las personas salgan con seguridad.

Las autoridades tienen y deben expresar en sus discursos honestidad y coherencia porque la falta de confianza también afecta el bienestar.

Esperamos que haya una información masiva y una estrategia para facilitar el acceso a una consulta psicológica organizada  por las Autoridades de Salud para que el ciudadano común tenga herramientas que lo ayuden a resolver sus problemas entre otros del miedo (paralizante).

Estaríamos haciendo prevención ante la próxima pandemia: La propagación del miedo. El riesgo del bienestar mental.

Mensaje Final: No tengamos miedo a las emociones. Usemos estrategias de autocuidado y (en lo posible) mantengamos nuestros horarios, nuestras rutinas, nuestro sueño, nuestro contacto social, expresar las emociones, hablarlas con nuestros seres queridos o un profesional. No creer que lo que nos está pasando hoy nos va a pasar toda la vida.

Cambiemos la manera que pensamos para cambiar lo que sentimos.

Y a no olvidar que de ésta salimos entre todos.

 

Diana Perez.

(Imagen: Dos Ideas)

 

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