Mas allá del Romanticismo. «El Matadero» de Salamone. Epecuén.

En horas de la mañana el pueblo de Carhué se vió conmocionado por una publicación de la Dirección de turismo que mostraba la foto del edificio del Matadero Municipal con la inscripción “qué asco la carne”, ubicada  en el frontis, junto debajo de las letras corpóreas que lo identifican.

El viejo edificio es una obra arquitectónica del arquitecto Francisco Salamone construida en la Villa Epecuén  en  el año 1938 cuyo estilo art decó  permitió el enclave de obras sensacionales en el paisaje pampeano destacándose por el monumentalismo de los edificios y la altura de sus torres que emergían en entornos  rústicos y de casitas de no más de dos metros.

Esta obra en particular ha sido declarada SITIO HISTÓRICO NACIONAL y PATRIMONIO HISTÓRICO PROVINCIAL .

Pero la preservación, conservación y puesta en valor de un  edificio no se logra únicamente con un par de declaratorias.

A 35 años de la inundación más cruenta que ha sufrido un pueblo pujante y con un destino turístico marcado  nos encontramos de cara a las nefastas consecuencias que dejaron huella en nuestra Comunidad. Carhué carga con el triste destino de la villa inundada no pudiendo encontrar el rumbo aún. Varios han sido los gobiernos que han pasado sin pena ni gloria por el poder público sin lograr una proyección local en relación al turismo y  el patrimonio ruinoso que nos dejó el agua. Los representantes políticos son más o menos los mismos que se embanderan detrás de uno u otro discurso político partidario y ocupan, en las diferentes gestiones, los cargos más variados pudiendo encontrarlos como directores, secretarios, concejales e incluso intendentes.  Ahora bien, cuántos proyectos sostenibles, a largo plazo, con proyección de futuro se han discutido en estos años? Cuál es la política conservacionista que se ha sostenido? Lamentablemente no mucho, algo de cartelería que ha ido cambiando la estética según el gobierno de turno, algún que otro evento realizado en lugares y momentos puntuales, y no mucho más.

Las ruinas han sido removidas, alteradas, saqueadas hasta el cansancio. Todo lo que se pudo romper ya se rompió. El matadero… podés encontrar de todo ahí dentro, las más lindas declaraciones de amor, inscripciones partidarias, graffitis  artísticos y otros no tanto, roturas de todo lo que se ha podido romper, animalitos que han ido a morir allí, y huellas humanas de todas clases, algunas producto de la urgencia y otras por el simple hecho de dañar. Un cementerio desvastado, saqueado, un frente costero sin forestación.

Cuánta inversión significa hoy, en millones de pesos, recuperar lo que rompimos por años?

Celebro que este hecho lamentable y absolutamente repudiable nos haga pensar un poco más allá del drama romántico, nos haga exigir más. Un cargo público demanda compromiso. Pasaron 35 años de cargos públicos. No responsabilicemos a los últimos hagamos cargo a todos.

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